Por Cecilia Schwartz Baruj – Lic y Prof en Psicología, Magister en Neuropsicología-Especializada en Medicina del Estrés y PNIE

La psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) comprende el estudio de la relación de los mecanismos regulatorios y de control del organsmo. La comunicación entre sus componentes es determinada por diferentes tipos de señalización molecular, conformando así distintos subsistemas en permanente interrelación.

Clásicamente tenemos un subsistema psíquico-neurológico dado por los neurotransmisores, neuromediadores y neuromoduladores, otro inmunológico, dado por las interleuquinas e inmunomediadores y otro endocrinológico dado por las hormonas y péptidos. Pero hoy sabemos que cada uno de los componentes que forman la PNIE es capaz de interrelacionarse con otro o bien actuar sobre sí mismo (automodulación) mediante todos los idiomas PNIE, así, ningún mensajero es propio de un sistema sino que todos son “vehículos de información” psico-neuro-inmuno-endócrinos.

Podríamos decir, en sentido amplio, que se trata de los sistemas de comunicaciones entre las distintas partes del organismo, conceptualizados en una red de trabajo interrelacionada (network) que  deben funcionar armónicamente como un todo y en permanente interconexión con el medio en que se desarrollan.(1) (Andrea Márquez López Mato)

La PNIE es una amplia red que funciona como un todo y está en permanente relación con el medio.

 ESTRÉS

El estrés es una reacción normal del organismo para afrontar  lo nuevo, lo desconocido, lo potencialmente peligroso para nuestra integridad  física y emocional. Esa reacción es instántanea, autónoma, sistémica, inconsciente y  debe agotarse en poco tiempo. Dicha conducta puede ser efectiva o no, es decir adaptativa o no (2) ( P.R. Cólica)

Pero también  hay un “estrés de fondo”, general para la especie a la que pertenecemos, generada por los desajustes adaptativos del presente. Es el estrés de la especie. Pensemos en nuestro cerebro de millones de años de antigüedadqueriendo adaptarse al mundo actual. Las  situaciones cotidianas, junto a la sensación perpetua de insaciedad e insatisfacción por la  no-consumación de los deseos y necesidades fisiológicas vitales, produce un agotamiento del eje Hipotálamo-Hipofisario-Endocrino y  depresión. El sobre-esfuerzo de adaptación de nuestro sistema nervioso es  acompañado de hipoactividad cardio-neumo-muscular,  puesto que hoy nuestra  labor es típicamente sedentaria y ya no debemos salir a recolectar, pescar o cazar. Por lo tanto hay un estrés de especie por todos hoy soportado.

Tenemos una estructura fóbica heredada, hoy estamos el 80% de nuestra vida bajo techo y con mal aire. Salimos atemorizados a la calle, percibiendo a nuestros semejantes como enemigos competidores o a algunos de ellos, como nuestros depredadores. Percibimos nuestra ciudad tan peligrosa como aquella selva, dónde  antes  teníamos la amenaza de un depredador de poderosas fauces. Hoy es el hostigamiento de un jefe, que nos recuerda todos los días los riesgos de perder nuestro trabajo. Necesario para ganar nuestro dinero. Necesario para comer. Necesario para sobrevivir.

Este estrés de la especie está vinculado con la falla de adaptación de nuestro cerebro, quien es guía de nuestras acciones ante los diferentes estímulos internos y externos procedentes de nuestra propia cultura. Desde una perspectiva paleontoneuropsicológica, podemos definir al estrés como una secreción inadecuada de mediadores químicos (neurotrasmisores, hormonas, y citoquinas) debido a un desfasaje o disbalance entre valoraciones arcaicas y selváticas originales y las exigencias de la ciudad moderna.(3) (Fabio Celnikier- Daniel Bistritsky),

La PINE es entonces, una transdisciplina que  explica la interacción fisiológica de los subsistemas del mecanismo del estrés,   con el fin de preparar el organismo para activar las   reacciones ancestrales ante el peligro, presentes aún en  las especies más primitivas: la huida o la lucha (con sus connotaciones emocionales más primarias; el miedo y la ira) que en el ser humano gracias a sus capacidades cognitivas  se representan muchas veces por la evitación o el afrontamiento (positivo o negativo) del agente estresor.

Los conocimientos de la  PINE posibilitan explicar  porque cuando el estrés se prolonga comienzan a aparecer alteraciones fisio-patológicas que dan origen a trastornos, síntomas, síndromes y enfermedades. Cuando la activación de los ejes o subsistemas  del estrés  sobrepasa la etapa aguda y  se prolonga,  se pasa a las siguientes fases que fueran descriptas por el propio Selye: de resistencia (estrés prolongado) y de agotamiento (estrés crónico).  (2) (P. R. Cólica)

Siguiendo al Dr Cólica, vemos que  ha prosperado poco la utilización del término “distrés” que sería más apropiado y en general se habla de estrés  refiriéndolo a lo que debería precisarse como  estrés prolongado o crónico. Cualquier alteración en alguno de los subsistemas promueve la alteración de los otros.  Existen tres sub sistemas principales: a) el sistema nervioso autónomo (SNA), que actúa de manera principal por medio de su rama Simpática; b) el sistema inmunológico (SI) que posee un mecanismo centinela que también se activa instantáneamente y; c)  muy poco después el sub sistema neuro endócrino mediante la liberación de factores de liberación y hormonas del eje hipotalámo-hipofiso-tiroideo-suprarrenal. Cómo puede verse el sistema de estrés y sus subsistemas son el modelo clínico del funcionalismo psico-inmuno-neuro-endócrino por excelencia.

Durante mucho tiempo se creyó que el cerebro estaba divido en dos: Por un lado el pensamiento, por el otro la emoción.

Dr. Antonio Damasio propuso un cambio esencial en esta concepción: La cognición y las emociones no solo están estrechamente entrelazadas, sino que además, la emoción es el primer mecanismo para la racionalidad.Si la integración entre la emoción y la cognición se produce de manera correcta, entonces los sentimientos se encaminan en la dirección adecuada, y nos llevan al lugar apropiado para la toma de decisiones racionales, donde podemos dar un buen uso a los instrumentos de la lógica (4) (Damasio, 2003)

Existen los que llamamos “Programas Emocionales”. La emoción dispara los recursos cognitivos de nuestro cerebro, activando determinados circuitos cerebrales relacionados con aquella emoción.  Estos circuitos incluyen las estructuras neurales, Amigdala, Corteza Prefrontal Ventromedial, Corteza Cingulada Anterior. A su vez, estas estructuras ponen en marcha determinados recursos cognitivos, como la información almacenada en la memoria y el conocimiento de determinadas estrategias de actuación. Por ende es claro que en el aprendizaje la vinculación de la memoria y las emociones vinculadas a ellas cobra vital importancia para posibilitar la adquisición de nuevos aprendizajes a su vez.

El estado emocional determina un estilo cognitivo, que caracteriza la actuación de una persona inmersa en aquella emoción.  Por ejemplo, cuando una persona experimenta miedo, su estilo cognitivo cambia de acuerdo con esta emoción y ello hace que esté atenta a determinada información mientras ignora otros aspectos que también están presentes en el ambiente.

La sensación es la experiencia de la estimulación sensorial .La percepción,  es el proceso de crear patrones significativos a partir de la información sensorial pura.    El organismo logra interpretar la información que recibe a través de los sentidos gracias a la percepción, una función psíquica que supone el primer proceso cognitivo.La sensación, por lo tanto, está dada por la respuesta inmediata de los órganos de los sentidos frente a un estímulo. La percepción, en cambio, es la interpretación de dichas sensaciones, al dotarlas de significado y organizarlas

Apenas tenemos unos meses de vida, adquirimos emociones básicas como el miedo, el enfado o la alegría. Algunos animales comparten con nosotros esas emociones tan básicas, que en los humanos se van haciendo más complejas gracias al lenguaje, porque usamos símbolos, signos y significados. Los estados emocionales son causados por la liberación de hormonas y neurotransmisores, que luego convierten estas emociones en sentimientos.Los neurotransmisores más importantes son: la dopamina, serotonina, noradrenalina, cortisol y la oxitocina. Se puede decir que las emociones provienen especialmente de la forma en cómo trabaja nuestro organismo y nuestro cerebro.

Generalmente, se considera que las emociones son de menor duración que los sentimientos y se cree que son las que impulsan y motivan a que las personas actúen. Son más intensas que los sentimientos, pero duran menos que éstos.

Las emociones cumplen un papel central en la GESTION de procesos de autoprotección y autorregulación del organismo frente a situaciones extremas.

Estas funciones se pueden diferenciar de la siguiente forma:

  • Preparación para la ACCIÓN: las emociones actúan como un nexo entre los estímulos recibidos del medio y las respuestas del organismo. Las respuestas emocionales son automáticas y por tanto no requieren ningún tipo de raciocinio o de control consciente.
  • Delimitación del comportamiento futuro: las emociones influyen en la asimilación de información que nos servirá para dar respuestas en el futuro a hechos similares. Dichas respuestas podrán ser de rechazo o de búsqueda de repetición del estímulo.
  • Regulación de la interacción social: las emociones son un espejo de nuestros sentimientos y su expresión permite a los observadores hacerse una idea de nuestro estado de ánimo.

CLASIFICACIÓN DE LAS EMOCIONES

Para Damasio existen tres grupos de emociones distintas, que se definirían por sus correspondientes fenotipos:

  • Primarias
  • De fondo
  • Sociales(también conocidas como emociones secundarias)

LAS  EMOCIONES BÁSICAS, PRIMARIAS, INNATAS O UNIVERSALES, entre las que generalmente se cuentan la alegría, tristeza, ira, miedo, asco y sorpresa. Serían emociones independientes de la cultura, con una organización más bien innata, en las que existe una continuidad filogenética entre los tipos de estímulos que las provocan y los tipos de comportamientos con los que se asocian. Cada una de ellas cumple una función:

  • MIEDO: tiende hacia la protección.
  • SORPRESA: ayuda a orientarnos frente a la nueva situación.
  • AVERSIÓN: nos produce rechazo hacia aquello que tenemos delante.
  • IRA: nos induce hacia la destrucción.
  • ALEGRÍA: nos induce hacia la reproducción (deseamos reproducir aquel suceso que nos hace sentir bien).
  • TRISTEZA: nos motiva hacia una nueva reintegración personal

EMOCIONES SOCIALES O SECUNDARIAS

La vergüenza, desprecio, orgullo, envidia…  se denominan emociones secundarias porque requieren la presencia de una segunda persona para expresarse. Todas las emociones tienen una importante base biológica y forman parte del arsenal con el que nacemos, transmitiéndose genéticamente. La cultura solo puede modular la expresión de estas emociones y orientar su manifestación de manera, que un individuo acabe utilizando bien o mal su capacidad innata para experimentar y expresar estados emocionales. Estas emociones secundarias adquirirán infinidad de matices en función de las diferentes influencias socioculturales a las que los individuos se vean expuestos. Dependerán, por tanto, de la adquisición de conocimientos en el seno de una cultura (principalmente en las relaciones familiares), y su aparición será más tardía en el desarrollo del individuo.

Según autores como Le Doux, la fusión de emociones básicas para generar otras de orden superior puede considerarse como una operación típicamente cognitiva, por lo que es probable que algunas emociones biológicamente básicas sean compartidas con muchos otros animales, mientras que las secundarias (creadas cognitivamente en interacción social) tiendan a ser más propias del ser humano, siendo mucho menor su continuidad filogenética (5)(Le Doux, 1999) Las emociones primarias son automáticas y cumplen una función adaptativa y saludable dentro del organismo al ayudarnos a reaccionar inmediatamente frente a un estímulo. Cuando estas emocionesno son procesadas adecuadamente sufren una “mutación” y no son superadas, quedando convertidas en emociones secundarias.

 Es así como cada emoción primaria se asocia a una emoción secundaria:

  • Ira a Rencor – violencia y odios patológicos
  • Miedo a Ansiedad –fobia y pánico
  • Amor a Dependencia.
  • Alegría a Manía.
  • Sorpresa a Ansiedad.
  • La Tristeza a Depresión.
  • Interés a Paranoia.

EMOCIONES DE FONDO

Las  emociones de fondo, son esencialmente dos: entusiasmo y desánimo, son aquellas que constituyen nuestro estado de ánimo de fondo a lo largo del día y sobre las que construimos nuestras actuaciones conscientes. Normalmente creemos que las emociones se presentan de manera súbita y desaparecen aproximadamente con la misma rapidez, de modo que durante la mayor parte del tiempo estamos en un estado neutro en el que no hay emociones. Sin embargo, ello no es así sino que estamos sumergidos siempre en un estado emocional de fondo, que nos ocupa la mayor parte de las horas del día.

SENTIMIENTOS

El sentimiento, a diferencia de la emoción, es siempre una cognición acerca de lo que sucede en la emoción, es decir, una cognición sobre aquello que nos emociona. Las emociones son reacciones psicofisiológicas ante diversos estímulos, mientras que los sentimientos son evaluaciones conscientes de nuestras emociones. Los sentimientos son el resultado de las emociones.

La palabra sentimiento viene del verbo “sentir” y se refiere a un estado de ánimo afectivo, por lo general de larga duración, que se presenta en el sujeto como producto de las emociones que le hace experimentar algo o alguien, se usa para designar las experiencias subjetivas que forman parte de los individuos y que son el fruto de las emociones.

El desarrollo de la empatía es lo que permite a las personas poder entender los sentimientos de los demás. Los sentimientos pueden ser de corto o largo plazo, pero generalmente suelen mantenerse durante largos períodos de tiempo. Por ejemplo, los sentimientos de amor en algunos casos suelen durar mucho tiempo. Otros ejemplos de sentimientos incluyen los celos y el dolor o sufrimiento.

CONEXIÓN COGNICION EMOCIÓN:

A medida que la dimensión cognitiva se desarrolla, lo hace también el repertorio emocional del individuo. Se han distinguido dos sistemas de autorregulación personal:

  1. sistema organísmico, sensoriomotor y personal.
  2. abstracto, conceptual e impersonal, más ligado al pensamiento lógico formal.

Hay una estrecha integración entre pensamiento y emoción Y ACCION

NO SOMOS MÁQUINAS PENSANTES, SOMOS MÁQUINAS EMOCIONALES QUE PIENSAN

MIEDO

Cuándo nos encontramos ante un estímulo que nos provoca miedo o temor, nuestro cuerpo reacciona activándose, de manera que estemos preparados para cualquier reacción de lucha o huida que sea preciso a fin de protegernos, ya que nuestro impulso  básico es el de la supervivencia

El lóbulo frontal por la acción del hipotálamo activa la glándula suprarrenal.La glándula suprarrenal descarga adrenalina.Las pupilas se dilatan. El tórax se ensancha. El corazón se dilata, aumenta la provisión de sangre. Se produce un aumento de la tensión arterial. Los músculos se contraen. El hígado libera glucosa, el combustible de los músculos. La piel palidece. Los bronquios se dilatan para aumentar el volumen de oxígeno. En casos extremos la vejiga puede vaciarse.

EMOCIÓN Y APRENDIZAJE

A la hora de tomar decisiones, la memoria emocional cobra vital importancia. La conexión con el pasado y los recuerdos con las emociones que lo acompañan, guían cada una de nuestras decisiones en la vida. Ya sean estas emociones, positivas o negativas.Cada nueva decisión tiene una similitud con una decisión del pasado.

COMO AFECTAN LAS EMOCIONES AL APRENDIZAJE

Siguiendo a A.Luria, hay Dispositivos Básicos para el Aprendizaje  (DBA) y Funciones Nerviosas Superiores (FNS). Dentro de estos DBA, se encuentras la

Sensopercepción, necesaria para dar entrada a los diversos estímulos para ser procesados, (analizadores) la Atención, que es la capacidad de filtrar, seleccionar un estímulo relevante a ser aprendido por sobre otro,  que a su vez se categoriza en atención sostenida para dar tiempo a que ese estimulo sea registrado y codificado adecuadamente en la memoria, atención dividida y reversibilidad atencional que implican la posibilidad de focalizar en un elemento y luego en otro de la realidad y valorar este interjuego. La Memoria es otro DBA esencial para poder aprender y evocar lo aprendido una vez almacenado. La Habituación es otro DBA necesario para no gastar recursos cognitivos en aquellos estímulos que por su carácter repetitivo deja de ser relevante para sumar información, y por último, pero no menos importante, la Motivación necesaria como motor que direccione y ponga en juego los otros DBA. Como veremos más adelante, cuando la motivación estácentrada en emociones negativas, como el miedo, la ira, la frustración, desánimo,  todos los elementos estimulares del entorno para aprender no son ni registrados, hay un desinterés absoluto por cualquier otra cosa que no sea los pensamientos que sostienen estas emociones negativas y que invaden sus psiquismo.

Por ende veremos qué pasa en los niños que sufren estrés y como afecta este a sus posibilidades de aprendizaje.

ESTRÉS INFANTIL

¿Existe el estrés en los niños? Tristemente, el bebe desde el momento que comienza su gestación empieza a sufrir los efectos negativos del estrés de su madre, ya que el cortisol en exceso secretado por la mamá estresada atraviesa la barrera placentaria y afecta al neurodesarrollo del mismo, generando un fenotipo vulnerable a desequilibrios neuroquímicos en situaciones estresoras en la vida futura.

¿QUÉ ESTRESA A UN NIÑO?

La escuela, con sus clases desestructuradas, con la falta de coordinación transversal y longitudinal de los contenidos, con la cultura del zapping curricular para completar programas ministeriales, con miedo al fracaso, expectativas irreales.

En la casa, hay ausencia de rutinas familiares,sobredemanda y exceso de horarios, alimentación inadecuada, cambios en la situación familiar, dificultades financieras,expectativas parentales poco razonables, violencia o abuso encubiertos y entre los pares, muchas veces, fallo de adaptación, cambio de escuelas con  la correspondiente perdida de amigos y necesidad de revincularizar con nuevos compañeros y aprender las normas del lugar, bullying”,dudas o negativas a hacer lo que el grupo pide para integrarse al mismo (“presión de los pares”)

Sin mencionar el estrés psicosocial por todos vividos del que hablábamos más arriba. Esto lleva a que las emociones de fondo que se vayan instalando en niño sean el miedo, la ira y la desesperanza de un cambio de la situación como emoción de fondo en su psiquismo.

COMO RECONOCERLO:

Para mencionar algunas de sus manifestaciones, podemos enumerar:

  • Fatiga, rechazos
  • Volatilidad, temperamento cambiante
  • Irritabilidad
  • Llanto
  • Dolores de cabeza y de estomago
  • Falta de sueño o exceso de cansancio
  • Enuresis- encopresis
  • Desgano para comer
  • Comer excesivamente
  • Aislamiento, retracción
  • Experimentación con drogas, alcohol, sexo

Como primera conclusión podemos empezar a avizorar que un niño cuya energía psíquica y la mayoría de sus recursos cognitivos están vinculadas a lidiar con estas emociones de fondo que antes referíamos, tiene pocas posibilidades de motivarse y dirigir su atención a los contenidos curriculares que las instituciones educativas pretenden que incorpore. Su motivación y su vida pasa por sobrevivir a esas situaciones que percibe como peligrosas y que lo tienen en alerta permanente para hacer frente a esa amenaza. Con el desgaste de todos los recursos neuroquímicos y metabólicos en esta tarea.

Nos preguntamos entonces, ¿Qué le queda un niño o joven estresado como recursos posibles para aprender?

¿CÓMO PODEMOS AYUDAR?

Desde la familia y los padres particularmente

  • Controlar emociones y comportamientos como adultos que somos
  • Desarrollar empatía y confianza con sus hijos
  • Disponibilidad para hablar con ellos cuando ellos lo requieran
  • Permitir la expresión de sus sentimientos sin juzgar
  • Enseñar y modelar buenas respuestas emocionales
  • Permitir que nos digan “no doy más”, “me pasa…”
  • Auspiciar amistades saludables y diversas
  • Insistir en la buena alimentación, y el descanso
  • Enseñar a resolver problemas
  • Recordarles de la contención dentro del núcleo familiar
  • Anticiparles cualquier cambio en la familia
  • Controlar el abuso de TV, y de INTERNET
  • Conversar sobre los efectos y consecuencias del tabaco, drogas, alcohol, y sexo precoz
  • Vigilar SU propio nivel de estrés
  • Recurrir a ayuda médica o psicológica cuando solo no se puede.

Desde la escuela:

Para que un alumno aprenda y desarrolle las habilidades emocionales y afectivas relacionadas al uso inteligente de sus emociones, necesita un “educador emocional”. El entorno escolar se configura entonces, como un espacio privilegiado de socialización emocional y el docente se convierte en adulto disponible, en su referente más importante en cuanto actitudes, comportamientos, y expresión y manejo de sus emociones.

Promover el desarrollo de la inteligencia emocional, con sus habilidades de aprender a escuchar, sensibilidad inteligente, empatizar,  desarrollar la voluntad y el esfuerzo para mejorar, ser comprensivo a las situaciones personales, facilitar el conocimiento y manejo de sus emociones, y que se automotiven, como elemento que les impulse a la acción para desarrollar más autoconfianza, optimismo, entusiasmo, perseverancia, y resistencia, lo que conlleva las características esenciales de la resiliencia. También la escuela debe ser transmisora de valores escenciales, tales como , respeto, justicia, igualdad y equidad, libertad, integridad, orden , tolerancia, responsabilidad, solidaridad, lealtad , verdad y moralidad.

ESTOS  SON ALGUNOS DE LOS RETOS DE LA EDUCACIÓN ACTUAL.

NUESTRAS VIDAS ESTÁN REGIDAS POR LAS EMOCIONES
Y LA INTERACCIÓN DE ELLAS CON LOS PROCESOS DE PENSAMIENTO….

…. ES LO QUE SOMOS

Referencias

  1. Introducción a la PNIEContenidos del curso de capacitación en PNIE dictado por la Dra. Andrea MárquezLópez Mato.
  2. Pablo R. Cólica. Estrés, Manual diagnóstico, Córdoba, Editorial, .Brujas, 2015
  3. Fabio Celnikier, Dr.Daniel Bistritsky, miedos ancestrales, el estrés de nuestra especie. Rev. Psiquiatria.com, 2001
  4. Antonio Damasio, En busca de Spinoza, Barcelona,Editorial Planeta, Ediciones Destino,2003
  5. LeDoux, J. El cerebro emocional. Barcelona: Ariel-Planeta, 1999

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